El Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna ha dado un paso decisivo para regularizar el mercado de las viviendas vacacionales en el municipio. Tras revisar los alojamientos inscritos en el Registro General Turístico de Canarias, la Gerencia de Urbanismo ha detectado que 1.093 de las 1.179 viviendas vacacionales registradas carecen de licencia municipal de actividad clasificada, lo que supone aproximadamente el 92,7% del total.
Ante esta situación, hemos conocido la aprobación del Plan Municipal de Comprobación y Control de las Viviendas Vacacionales de La Laguna, un instrumento que permitirá revisar la situación administrativa de estos inmuebles y coordinar las actuaciones municipales con las competencias del Cabildo de Tenerife.
La consecuencia más inmediata será especialmente relevante para propietarios y gestores: el Ayuntamiento solicitará al Cabildo de Tenerife la baja de los registros turísticos correspondientes a esas 1.093 viviendas, al considerar que no disponen de uno de los requisitos municipales necesarios para desarrollar legalmente la actividad, como contar con la correspondiente licencia de actividad que valide su funcionamiento.
La medida llega, además, en un momento determinante para el alquiler vacacional en Canarias, marcado por la aplicación de la Ley 6/2025 de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas, que ha modificado sustancialmente el marco jurídico aplicable a esta actividad.
1.093 viviendas vacacionales de La Laguna operan sin título municipal
Los datos recopilados por la Gerencia de Urbanismo muestran la enorme diferencia existente entre las viviendas inscritas como alojamientos turísticos y aquellas que han completado correctamente los procedimientos municipales para obtener su licencia urbanística municipal en tiempo y forma.
En La Laguna constan actualmente 1.179 viviendas vacacionales inscritas en el Registro General Turístico de Canarias.
Sin embargo, solamente 86 propietarios han realizado ante el Ayuntamiento el procedimiento municipal correspondiente.
La situación de estas 86 viviendas tampoco es uniforme. De acuerdo con los datos municipales, 41 han superado favorablemente la inspección, mientras que otras 14 permanecen pendientes de la primera visita de comprobación y 31 se encuentran subsanando deficiencias detectadas durante la tramitación.
Esto deja fuera del procedimiento municipal a 1.093 viviendas, precisamente las que ahora se encuentran en el centro del nuevo plan de control.
La cifra significa que alrededor de nueve de cada diez viviendas vacacionales registradas en La Laguna no disponen de la licencia municipal de actividad clasificada exigida por el Consistorio.
El Ayuntamiento de La Laguna pedirá la baja de 1.093 pisos turísticos
La primera actuación prevista dentro del nuevo protocolo municipal será trasladar la información al Cabildo de Tenerife, administración competente para tramitar el decaimiento de las correspondientes declaraciones responsables turísticas.
Esta actuación se incluye en la denominada Fase 0 del Plan Municipal de Comprobación y Control de las Viviendas Vacacionales.
El Ayuntamiento remitirá los expedientes relativos a las 1.093 viviendas vacacionales que carecen de título municipal, de manera que el Cabildo pueda iniciar el procedimiento administrativo correspondiente. Este tipo de actuaciones reafirman los criterios legales vigentes, como esta reciente noticia sobre: Abogado experto advierte: la licencia de uso turístico no asegura la actividad del inmueble.
El elemento fundamental es la posible existencia de una omisión de requisitos esenciales en las declaraciones responsables que permitieron inicialmente la inscripción de los alojamientos.
Si finalmente se produce el decaimiento de esas declaraciones, los propietarios afectados podrían perder su número de registro turístico.
Y esa pérdida tiene una consecuencia práctica de enorme importancia: las viviendas dejarían de reunir las condiciones necesarias para comercializarse legalmente como alojamientos turísticos, incluidas las ofertas realizadas mediante plataformas digitales.
Qué supone perder el número de registro turístico de una vivienda vacacional
El número de registro turístico no constituye un simple dato identificativo. Forma parte de los requisitos que permiten identificar una vivienda como alojamiento destinado legalmente al uso turístico.
Por ello, el decaimiento de la declaración responsable y la correspondiente cancelación registral pueden afectar directamente a la posibilidad de anunciar y comercializar el inmueble.
En la práctica, una vivienda que pierda su habilitación turística no puede continuar operando como si siguiera válidamente inscrita.
El nuevo escenario regulatorio refuerza además el intercambio de información entre administraciones y la capacidad de control sobre los anuncios publicados en plataformas digitales.
Para los propietarios afectados, por tanto, el problema no se limita a realizar posteriormente un trámite municipal. Cada expediente deberá ajustarse a la normativa urbanística, turística y de actividad aplicable, además de a las limitaciones que establezca la planificación municipal.
La Ley 6/2025 cambia las reglas para las viviendas vacacionales en Canarias
El Plan Municipal de La Laguna se enmarca en la aplicación de la Ley 6/2025 de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas en Canarias.
La normativa introduce un nuevo escenario en el que adquiere especial importancia la compatibilidad entre el uso turístico y el planeamiento municipal.
El plazo de adaptación previsto en la normativa alcanza un momento clave este 13 de agosto, circunstancia que explica la puesta en marcha del protocolo de comprobación municipal.
Uno de los principales problemas acumulados durante años había sido la falta de coordinación efectiva entre los registros turísticos y las administraciones municipales.
Un propietario podía presentar su declaración responsable ante la administración turística e inscribir la vivienda sin que el Ayuntamiento tuviera necesariamente conocimiento inmediato del procedimiento ni pudiera comprobar previamente el cumplimiento de todos los requisitos urbanísticos y municipales.
El resultado de este sistema aparece reflejado claramente en las cifras de La Laguna: 1.179 viviendas inscritas como vacacionales frente a solamente 86 propietarios que habían tramitado el procedimiento municipal correspondiente.
Por qué tantas viviendas vacacionales estaban registradas sin licencia municipal
El origen del problema no puede entenderse únicamente como una cuestión de incumplimientos individuales.
Durante años ha existido un desajuste entre los procedimientos turísticos autonómicos o insulares y las competencias municipales.
Los ayuntamientos canarios no disponían del mismo nivel de acceso al Registro General Turístico de Canarias y a las declaraciones responsables que actualmente permite el nuevo marco regulatorio.
Eso hacía posible que una vivienda figurase administrativamente como alojamiento turístico sin que se hubiera completado paralelamente la tramitación municipal necesaria.
La consecuencia ha sido la creación de una importante bolsa de viviendas que aparecen inscritas turísticamente pero cuya situación urbanística y administrativa municipal no se encuentra regularizada.
El nuevo modelo pretende cerrar precisamente esa brecha.
La Laguna endurecerá el control sobre los pisos turísticos
El Plan Municipal de Comprobación y Control tendrá una vigencia máxima de cuatro años y permitirá desarrollar una revisión ordenada de la situación de las viviendas vacacionales existentes.
No estamos únicamente ante una actuación puntual sobre los 1.093 expedientes detectados.
El objetivo municipal pasa por establecer un sistema estable de comprobación, inspección y seguimiento que permita conocer qué viviendas cumplen las condiciones necesarias para ejercer la actividad turística.
La regulación de las viviendas vacacionales se convierte así en una cuestión que afecta simultáneamente a la política turística, la vivienda, el urbanismo y la protección del modelo residencial de los distintos barrios del municipio.
El alcalde de La Laguna, Luis Yeray Gutiérrez, ha defendido la necesidad de ordenar un sector que durante años ha provocado preocupación social y falta de claridad administrativa, con el objetivo de compatibilizar la actividad turística con el carácter residencial de la ciudad.
La vivienda turística representa actualmente el 1,57% del parque residencial
Uno de los datos más interesantes para entender el alcance real del fenómeno es el peso que tienen estas viviendas dentro del parque residencial del municipio.
La Laguna cuenta con aproximadamente 75.000 viviendas, mientras que las 1.179 registradas como viviendas vacacionales representan alrededor del 1,57% del total.
El porcentaje se encuentra considerablemente por debajo del límite máximo del 10% previsto por la normativa autonómica.
Sin embargo, esto no significa que La Laguna vaya a permitir que el número de alojamientos turísticos crezca hasta alcanzar ese porcentaje.
El Ayuntamiento ya ha adelantado que pretende establecer límites considerablemente más restrictivos, teniendo en cuenta las características específicas de cada zona.
Esta cuestión será abordada a través del futuro Plan General de Ordenación de La Laguna.
El nuevo PGO decidirá dónde podrán existir viviendas vacacionales en La Laguna
La regulación futura del alquiler vacacional estará estrechamente vinculada al nuevo Plan General de Ordenación (PGO).
El Ayuntamiento ha adjudicado la redacción de este instrumento urbanístico, que deberá definir el modelo territorial del municipio y establecer criterios específicos para los diferentes usos.
Entre las cuestiones que deberá abordar se encuentra precisamente la implantación de las viviendas destinadas al alquiler turístico.
El futuro planeamiento podrá determinar qué barrios o zonas son compatibles con el uso turístico, dónde deberá restringirse y qué límites cuantitativos pueden establecerse.
Esto significa que no bastará necesariamente con analizar el porcentaje global de viviendas vacacionales existentes en todo el término municipal.
Dos barrios pueden presentar situaciones completamente distintas aunque el promedio municipal sea reducido.
Una elevada concentración de alojamientos turísticos en una determinada zona puede generar una presión residencial mucho mayor que una distribución homogénea por todo el municipio.
Por ello, la futura regulación previsiblemente tendrá en cuenta factores como la disponibilidad de vivienda residencial, la concentración de alojamientos turísticos, las características urbanísticas, la protección del patrimonio y la capacidad de determinadas áreas para asumir nuevos usos turísticos.
El límite del 10% no significa que puedan abrirse pisos turísticos hasta alcanzar esa cifra
Este punto resulta especialmente importante.
Que la normativa autonómica contemple un determinado techo máximo no implica automáticamente un derecho de los propietarios a implantar viviendas vacacionales hasta alcanzar ese porcentaje.
La planificación municipal puede introducir restricciones adicionales.
La Laguna ya ha anunciado su intención de establecer un modelo más restrictivo, adaptado a la realidad de cada barrio y a las necesidades residenciales de la población.
Por tanto, el hecho de que actualmente las viviendas vacacionales representen únicamente el 1,57% del parque residencial municipal no garantiza que exista margen para multiplicar el número de alojamientos hasta acercarse al 10%.
Será el planeamiento el que determine dónde, cómo y bajo qué condiciones podrá desarrollarse esta actividad.
Qué ocurre con las 86 viviendas que sí realizaron el trámite municipal
El nuevo plan también permite distinguir claramente entre las viviendas que nunca iniciaron el procedimiento municipal y aquellas cuyos propietarios sí han acudido al Ayuntamiento.
De las 1.179 viviendas vacacionales registradas, solamente 86 se encuentran en esta segunda situación.
Dentro de ese grupo:
- 41 viviendas han superado favorablemente la inspección municipal.
- 14 están pendientes de la primera visita de inspección.
- 31 deben subsanar deficiencias.
Por tanto, haber iniciado el procedimiento tampoco supone automáticamente haber obtenido un resultado favorable.
Las viviendas deben acreditar que cumplen los requisitos exigibles y superar las correspondientes comprobaciones municipales.
Los propietarios de viviendas vacacionales afrontan un escenario regulatorio más exigente
El nuevo marco cambia considerablemente la situación de quienes explotan o pretenden explotar una vivienda turística en La Laguna.
Hasta ahora podía existir una percepción de que la inscripción turística era suficiente para desarrollar la actividad. El nuevo sistema refuerza precisamente la necesidad de comprobar conjuntamente los requisitos turísticos, urbanísticos y municipales.
Los propietarios deberán prestar especial atención a la compatibilidad del uso turístico con el inmueble y su ubicación.
También deberán considerar las limitaciones que pueda introducir el futuro PGO, así como las condiciones establecidas por la normativa canaria y los procedimientos municipales aplicables.
En consecuencia, estar inscrito en un registro turístico no debe confundirse con disponer automáticamente de todos los títulos necesarios para desarrollar la actividad.
La situación detectada en La Laguna constituye un ejemplo especialmente claro: más de mil viviendas disponían de inscripción turística, pero no habían realizado el procedimiento municipal identificado ahora por Urbanismo.
El Ayuntamiento reclama mayor coordinación entre administraciones
La aplicación del nuevo sistema también supondrá una importante carga administrativa para las corporaciones locales.
El concejal de Vivienda de La Laguna, Adolfo Cordobés, ha defendido la necesidad de actuar frente a las situaciones que no cumplen las exigencias legales, pero también ha advertido de la necesidad de contar con seguridad jurídica, información fiable y apoyo institucional continuado.
La coordinación entre ayuntamientos, cabildos y Gobierno de Canarias será determinante.
Si los registros turísticos, la información urbanística y los procedimientos municipales permanecen conectados, será mucho más difícil que vuelvan a producirse situaciones como la detectada actualmente, donde existe una enorme diferencia entre el número de viviendas inscritas turísticamente y las que han tramitado su situación ante el Ayuntamiento.
La vivienda vacacional entra en una nueva etapa de control en La Laguna
La decisión municipal marca un antes y un después para el alquiler turístico en el municipio. La cifra es contundente: 1.093 de las 1.179 viviendas vacacionales registradas en La Laguna carecen del título municipal señalado por Urbanismo, equivalente a aproximadamente el 92,7% del total.
El Ayuntamiento trasladará estos expedientes al Cabildo de Tenerife para que se tramite el correspondiente procedimiento sobre las declaraciones responsables y, cuando proceda, la cancelación de los registros turísticos. Al mismo tiempo, las 86 viviendas cuyos titulares sí acudieron al Consistorio continuarán sometidas a las distintas fases de comprobación: solamente 41 cuentan actualmente con inspección favorable.
La actuación no termina aquí. El futuro Plan General de Ordenación de La Laguna tendrá que definir dónde puede desarrollarse el alquiler vacacional y establecer los límites territoriales y cuantitativos correspondientes.
Por ello, el verdadero cambio no está únicamente en la posible baja de 1.093 pisos turísticos, sino en la creación de un modelo en el que registro turístico, legalidad urbanística y autorización municipal deberán funcionar de manera coordinada.
Para propietarios, gestores y plataformas de alquiler turístico comienza así una etapa con controles más estrictos y con una premisa fundamental: figurar en el registro turístico ya no será suficiente si la vivienda no cumple simultáneamente las exigencias municipales y urbanísticas necesarias para ejercer legalmente la actividad en La Laguna.

