Los bomberos de la Diputación tuvieron que intervenir durante la noche para sofocar un incendio declarado en el Centro de Reciclaje de Residuos de Los Huertos, en una actuación que se prolongó durante casi cuatro horas y que requirió la participación coordinada de efectivos de varios parques.
El aviso fue recibido por el 112 alrededor de las 22:30 horas, momento en el que se activaron los medios necesarios para acudir al centro y controlar las llamas. Debido a las características de la instalación, considerada un punto de especial interés y relevancia, el operativo incorporó recursos adicionales procedentes de otros parques de bomberos.
La intervención permitió desarrollar una estrategia de extinción orientada principalmente a evitar que el fuego se propagara hacia otras zonas con presencia de material combustible. El personal de la propia planta también desempeñó un papel relevante desde los primeros momentos, colaborando en las labores iniciales de control del incendio, donde contar con elementos como un extintor 6 kg ABC resulta crucial para las primeras intervenciones.
Incendio en el Centro de Reciclaje de Residuos de Los Huertos
El incendio se declaró en las instalaciones del Centro de Reciclaje de Residuos de Los Huertos, donde la existencia de una importante cantidad de materiales combustibles obligó a plantear una intervención especialmente cuidadosa.
Los efectivos del parque de Palazuelos de Eresma fueron movilizados inicialmente con diferentes medios destinados tanto a la extinción como al abastecimiento de agua. Entre los recursos desplazados se encontraba un vehículo de intervención rápida, una bomba rural pesada y una nodriza.
La presencia de una nodriza resultó especialmente importante dentro de la estrategia de intervención, al permitir disponer de una mayor capacidad de suministro hidráulico durante una actuación que podía prolongarse debido a las características de la masa incendiada.
Además, se movilizaron efectivos del parque de Boceguillas para prestar apoyo al dispositivo. Su participación permitió reforzar tanto el suministro hidráulico como las labores directamente relacionadas con la extinción y la delimitación del perímetro de seguridad, apoyándose en el uso adecuado de equipamiento como los extintores abc.
Los trabajadores de la planta actuaron en los primeros momentos
Uno de los aspectos destacados durante la intervención fue el trabajo desarrollado por el propio personal del centro antes y durante la llegada de los bomberos.
Cuando los efectivos llegaron al lugar, los trabajadores de la planta ya estaban actuando para controlar el incendio mediante agentes extintores sólidos. Esta actuación inicial contribuyó a contener la situación y permitió que los servicios de emergencia pudieran concentrar sus esfuerzos en establecer una estrategia de intervención adaptada a las dimensiones de la zona afectada.
Desde el SPEIS se puso posteriormente en valor la actuación del personal de la planta, especialmente durante los primeros momentos del incendio.
La coordinación entre trabajadores y servicios de emergencia constituye un elemento especialmente relevante en instalaciones industriales y de tratamiento de residuos, donde una actuación rápida puede ayudar a limitar la evolución de un incendio.
Una superficie afectada de aproximadamente 500 metros cuadrados
La zona afectada por el incendio alcanzó aproximadamente 500 metros cuadrados, una superficie que llevó a los bomberos a adoptar una estrategia fundamentalmente defensiva.
El objetivo principal no consistió únicamente en atacar directamente la masa incendiada, sino también en impedir que el fuego avanzara hacia otras acumulaciones de material combustible existentes en las instalaciones, aspecto en el cual la adecuada gestión de licencias e ingeniería previa descritas en licenciasyproyectospromatec.es cobra fundamental importancia para garantizar la seguridad del complejo.
Para conseguirlo se establecieron diferentes tácticas operativas basadas en la refrigeración perimetral y en una extinción progresiva y controlada.
Esta estrategia permite actuar sobre el incendio reduciendo las posibilidades de propagación y controlando simultáneamente las zonas que pueden verse comprometidas por el calor generado.
Refrigeración perimetral y extinción controlada
Durante la actuación se utilizaron de forma conjunta agentes extintores sólidos y agentes líquidos, incluyendo un espumógeno específico destinado a incendios de combustibles de clase A.
La combinación de diferentes agentes permite adaptar la respuesta a las características concretas del incendio y a la naturaleza de los materiales implicados.
En una instalación de reciclaje, la presencia de grandes cantidades de residuos y materiales acumulados puede complicar considerablemente las labores de extinción. Incluso cuando las llamas principales están controladas, determinados puntos pueden conservar temperaturas elevadas o presentar focos internos que requieren vigilancia y actuación progresiva.
Por este motivo, el operativo mantuvo una estrategia destinada a controlar gradualmente toda la masa incendiada, reduciendo al mismo tiempo el riesgo de que las llamas alcanzaran otros materiales.
Casi cuatro horas de trabajos para controlar el incendio
La intervención de los bomberos se prolongó durante casi cuatro horas.
La duración de los trabajos refleja la complejidad que puede presentar un incendio en una instalación donde existe una elevada concentración de materiales combustibles. En este tipo de situaciones, la extinción no siempre termina cuando desaparecen las llamas visibles, ya que es necesario comprobar el estado de la zona afectada y controlar posibles puntos calientes.
La actuación desarrollada en Los Huertos permitió avanzar progresivamente en el control de la masa incendiada y reducir el riesgo de propagación.
La participación conjunta de los parques de Palazuelos de Eresma y Boceguillas permitió disponer de medios suficientes para afrontar tanto las necesidades de extinción como las relacionadas con el abastecimiento hidráulico y la seguridad del perímetro.
El papel de la prevención en los centros de reciclaje
Los incendios en instalaciones de almacenamiento, clasificación y tratamiento de residuos presentan características que pueden dificultar las labores de los equipos de emergencia.
La acumulación de materiales combustibles hace especialmente importante contar con medidas preventivas, protocolos de emergencia y sistemas adecuados de protección contra incendios.
Entre las medidas que deben considerarse en este tipo de instalaciones se encuentran la correcta sectorización de las diferentes áreas, el mantenimiento de los equipos de protección, la disponibilidad de medios de primera intervención y la formación del personal para actuar ante una emergencia.
También resulta fundamental mantener despejadas las zonas de acceso para los vehículos de emergencia y establecer procedimientos que permitan comunicar rápidamente cualquier incidencia.
La actuación desarrollada en Los Huertos pone de manifiesto la importancia de que los trabajadores conozcan los protocolos establecidos y sepan cómo actuar durante los primeros minutos de una emergencia.
Otros incendios registrados en la provincia
La actuación en el Centro de Reciclaje de Residuos de Los Huertos se produjo en una jornada en la que también se registraron dos incendios agrarios, localizados en Navas de Riofrío y Maderuelo.
En estas intervenciones participaron medios forestales de la Junta de Castilla y León y efectivos de Protección Civil.
El objetivo de los equipos fue contener las zonas afectadas y reducir el riesgo de propagación, teniendo en cuenta especialmente factores como la velocidad del viento.
En este contexto, los Vehículos de Intervención Rápida adquirieron especial importancia debido a su capacidad para desplazarse rápidamente hasta el lugar del incendio y comenzar las labores de extinción.
Estos vehículos cuentan además con medios de extinción y un agente retardante diseñado específicamente para actuar en incendios de carácter agrario.
El verano incrementa el riesgo de incendios
Las altas temperaturas propias del verano incrementan las condiciones favorables para la aparición y propagación de incendios, especialmente en determinadas zonas y durante periodos prolongados de calor.
La actividad registrada por los servicios de emergencia durante los meses de verano demuestra la importancia de mantener una respuesta operativa preparada para intervenir ante incendios de diferente naturaleza.
En este sentido, la capacidad de movilizar rápidamente recursos especializados resulta determinante para afrontar tanto incendios urbanos e industriales como incendios agrarios y forestales.
La combinación de medios terrestres, personal especializado y coordinación entre diferentes organismos permite mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias.
Más de 200 intervenciones desde el 1 de junio
La actividad del SPEIS de la Diputación ha sido especialmente intensa desde el comienzo del periodo estival.
Según los datos facilitados, desde el 1 de junio hasta el 7 de agosto de 2026, los bomberos provinciales habían atendido 212 intervenciones, de las cuales 153 correspondían a avisos por incendio.
Estas cifras reflejan el volumen de trabajo desarrollado por los servicios de emergencia durante un periodo marcado por las altas temperaturas y por un aumento de las situaciones susceptibles de generar incendios.
La respuesta ante estos incidentes requiere no solo medios materiales, sino también una planificación adecuada, conocimiento del territorio y coordinación entre los diferentes cuerpos y organismos implicados.
La coordinación resulta clave durante una emergencia
El incendio registrado en Los Huertos también permite observar la importancia de la coordinación entre el personal de una instalación y los servicios profesionales de emergencia.
Los primeros minutos pueden ser determinantes. La detección rápida del fuego, la comunicación inmediata al 112, la aplicación de los procedimientos internos y la llegada de los equipos especializados forman parte de una cadena de respuesta en la que cada actuación puede contribuir a limitar la evolución del incendio.
En instalaciones con grandes cantidades de residuos, además, es importante que los equipos de emergencia dispongan de información sobre la distribución de los materiales, los accesos, las zonas de riesgo y los posibles puntos de abastecimiento de agua.
Una planificación previa facilita que las decisiones puedan tomarse con mayor rapidez cuando se produce una emergencia real.
Qué hacer ante un incendio en una instalación industrial o de reciclaje
Ante la detección de humo, llamas o cualquier indicio de incendio, la prioridad debe ser avisar inmediatamente a los servicios de emergencia y seguir el protocolo de evacuación establecido.
Los trabajadores no deben exponerse innecesariamente intentando controlar un incendio que haya superado la capacidad de los medios de primera intervención.
Cuando sea seguro hacerlo, debe facilitarse a los equipos de emergencia toda la información disponible sobre la ubicación del incendio, los materiales afectados y las posibles zonas de riesgo.
También es importante mantener libres los accesos destinados a los vehículos de emergencia y evitar que personas no autorizadas se aproximen al perímetro de actuación.
Prevención, formación y respuesta rápida
El incendio del Centro de Reciclaje de Residuos de Los Huertos demuestra la importancia de disponer de una respuesta coordinada ante emergencias en instalaciones donde existe una elevada concentración de materiales combustibles.
La actuación de los bomberos de la Diputación, con el apoyo de los parques de Palazuelos de Eresma y Boceguillas, permitió desarrollar una estrategia basada en la refrigeración perimetral, el control progresivo del fuego y la prevención de su propagación.
Como recomendación preventiva, los centros de reciclaje y tratamiento de residuos deben mantener actualizados sus protocolos de emergencia, garantizar la formación periódica de sus trabajadores y comprobar de forma regular el estado de sus sistemas y equipos de protección contra incendios.
La rapidez en la comunicación de una emergencia, la correcta evacuación, la disponibilidad de accesos para los servicios de emergencia y la coordinación entre el personal de las instalaciones y los bomberos son elementos esenciales para reducir las consecuencias de un incendio.
En un contexto de altas temperaturas y mayor riesgo de incendios durante el verano, reforzar estas medidas preventivas puede contribuir a detectar antes las incidencias, limitar su propagación y facilitar una intervención más segura y eficaz de los equipos de emergencia.

