Castelló de Rugat invertirá más de 270.000 euros en modernizar sus polígonos industriales
Castelló de Rugat invertirá más de 270.000 euros en modernizar sus polígonos industriales con dos proyectos que actuarán sobre El Molí y Eixample del Molí. La intervención permitirá renovar infraestructuras, mejorar la seguridad, actualizar el alumbrado, incorporar soluciones de eficiencia energética, favorecer la movilidad eléctrica y reforzar la gestión de residuos en estas áreas empresariales.
La inversión se articula mediante dos actuaciones independientes que, sumadas, alcanzan los 273.729 euros. El proyecto correspondiente al polígono El Molí cuenta con un presupuesto de 113.666 euros, mientras que el Eixample del Molí dispone de una licitación de 160.063 euros. Ambas actuaciones cuentan con financiación del Ivace y han sido planteadas como una intervención de modernización de servicios que afecta a distintos aspectos de la actividad cotidiana de los polígonos.
En este tipo de espacios, actualizar una instalación no consiste únicamente en sustituir elementos deteriorados. También supone revisar las condiciones de seguridad, iluminación, vigilancia, movilidad, eficiencia energética y protección frente a posibles emergencias. Precisamente por ello, la modernización de las áreas industriales debe contemplar una visión global, en la que las infraestructuras destinadas a prevenir y limitar los efectos de un incendio ocupen un lugar esencial.
En el ámbito industrial valenciano, esta planificación adquiere especial relevancia cuando se realizan reformas, cambios de distribución o modificaciones en las instalaciones. Las ignifugaciones Valencia pueden formar parte de las soluciones destinadas a mejorar la resistencia al fuego de determinados elementos constructivos cuando las características del establecimiento y la normativa aplicable así lo requieren.
Una inversión de 273.729 euros para modernizar dos polígonos industriales
Los dos proyectos representan una inversión conjunta de 273.729 euros. No se trata, por tanto, de una actuación limitada a una única infraestructura, sino de un conjunto de intervenciones distribuidas entre dos áreas industriales con necesidades diferentes.
El Molí concentrará una inversión de 113.666 euros. El Eixample del Molí recibirá la actuación de mayor cuantía, con un presupuesto de licitación de 160.063 euros. La separación en dos proyectos permite abordar de manera específica las necesidades de cada polígono y establecer calendarios de contratación diferenciados.
El objetivo común es mejorar las condiciones de funcionamiento de las áreas empresariales mediante actuaciones relacionadas con la seguridad, la eficiencia energética, el espacio público, la movilidad sostenible y la gestión de residuos. Son actuaciones que pueden parecer independientes entre sí, pero que forman parte de una misma idea: mantener unos polígonos industriales preparados para las necesidades actuales de empresas, trabajadores y usuarios.
Seguridad, videovigilancia y protección contra incendios en los polígonos
Uno de los capítulos más destacados de la modernización será la incorporación de sistemas de videovigilancia. El Molí contará con 12 cámaras conectadas mediante fibra óptica a un sistema de grabación y vinculadas con la central. El Eixample del Molí dispondrá de otras nueve cámaras mediante un sistema de características similares.
La vigilancia permite mejorar la capacidad de supervisión de las zonas industriales, pero la seguridad de una actividad empresarial no termina en la prevención de accesos no autorizados o actos vandálicos. Una infraestructura industrial necesita también responder ante situaciones capaces de comprometer instalaciones, mercancías, equipos y personas.
Aquí adquiere especial importancia la importancia real de la protección contra incendios en la actualidad. La prevención frente al fuego debe integrarse en la planificación de cualquier espacio industrial porque un incendio puede afectar simultáneamente a estructuras, instalaciones eléctricas, maquinaria, almacenes, materias primas y vías de evacuación.
La modernización de un polígono ofrece además una oportunidad para comprobar si las condiciones de protección existentes siguen siendo adecuadas. Cuando una empresa cambia su actividad, aumenta la carga de fuego, incorpora nuevos procesos productivos o modifica la distribución de sus instalaciones, las necesidades de seguridad pueden cambiar. La protección contra incendios debe responder a esa realidad y no limitarse al mantenimiento de los equipos existentes.
El Molí renovará el alumbrado y mejorará sus infraestructuras
El proyecto de El Molí contempla una intervención importante sobre el alumbrado público. Está prevista la sustitución de 51 luminarias existentes y 20 columnas, algunas de ellas afectadas por el deterioro derivado del paso del tiempo.
Las nuevas luminarias utilizarán tecnología LED. Con ello se busca mejorar la eficiencia energética, optimizar el rendimiento de la iluminación y reducir la contaminación lumínica. La actuación tiene también una incidencia directa sobre la percepción de seguridad del espacio industrial, especialmente durante las horas de menor iluminación natural.
La iluminación adecuada permite mejorar la visibilidad de calles, accesos y zonas de actividad. En un polígono industrial, donde pueden coexistir tráfico de vehículos, operaciones de carga y descarga, desplazamientos de trabajadores y accesos a naves, disponer de un alumbrado actualizado contribuye a unas mejores condiciones de utilización del espacio.
El proyecto incluye igualmente actuaciones sobre las zonas verdes, entre ellas el ajardinamiento de una parcela situada en la zona oeste del área industrial. De esta forma, la renovación no se limita a instalaciones técnicas, sino que también alcanza determinados espacios exteriores.
Una empresa de ignifugaciones Valencia puede intervenir cuando las instalaciones requieren protección pasiva
La mejora de un área industrial también obliga a prestar atención a aquello que no siempre resulta visible. La protección pasiva contra incendios comprende soluciones destinadas a mantener durante un tiempo determinado la capacidad de resistencia de elementos constructivos ante la acción del fuego.
Cuando las características de una nave o establecimiento lo exigen, determinadas estructuras, cerramientos, elementos metálicos, pasos de instalaciones o sectores de incendio pueden necesitar soluciones específicas. En estos casos, una empresa de ignifugaciones Valencia puede intervenir mediante sistemas adecuados al soporte, al nivel de resistencia requerido y a las condiciones concretas del edificio.
La cuestión es especialmente relevante en actuaciones de modernización porque las obras pueden coincidir con reformas de instalaciones, cambios de uso o modificaciones que alteren las condiciones iniciales de una nave. La protección contra incendios debe analizarse como parte del conjunto y no como un elemento añadido al final de la obra.
Eixample del Molí concentra la mayor inversión
El segundo proyecto, con un presupuesto de licitación de 160.063 euros, concentrará la mayor inversión de las dos actuaciones. El Eixample del Molí contará con nueve cámaras de vigilancia y una renovación significativa de sus instalaciones de alumbrado.
El proyecto contempla la sustitución de 57 luminarias actuales sobre columna, junto con otras intervenciones destinadas a mejorar el rendimiento de la iluminación mediante tecnología LED. La actuación sigue así la misma línea de eficiencia energética planteada para El Molí, aunque con las particularidades derivadas de las necesidades de este segundo espacio industrial.
La mejora de la iluminación pública tiene una doble dimensión. Por una parte, permite avanzar hacia instalaciones más eficientes y con menores necesidades de consumo. Por otra, mejora las condiciones de visibilidad en un espacio utilizado diariamente por empresas y trabajadores.
Movilidad eléctrica con un nuevo punto de recarga
El Eixample del Molí incorporará además una infraestructura vinculada con la movilidad eléctrica. El proyecto contempla un poste de recarga semirrápida para vehículos híbridos y eléctricos con dos puntos trifásicos de 22 kW.
La instalación permitirá realizar dos recargas simultáneamente y supone incorporar al polígono una infraestructura adaptada a la progresiva electrificación del transporte. Para las empresas, disponer de puntos de recarga en los espacios industriales puede facilitar la transición de sus flotas y de los desplazamientos asociados a la actividad profesional.
Esta transformación también introduce nuevas necesidades de planificación. Las instalaciones eléctricas destinadas a la recarga deben diseñarse, ejecutarse y mantenerse de acuerdo con las condiciones técnicas que correspondan, especialmente cuando forman parte de complejos industriales donde existen otras cargas eléctricas y diferentes actividades empresariales.
Licencias, proyectos y seguridad antes de ejecutar una reforma industrial
Una modernización industrial exige coordinar obra, instalaciones, seguridad y tramitación administrativa. No todas las intervenciones tienen la misma consideración ni generan las mismas obligaciones. Dependiendo del alcance de los trabajos, pueden ser necesarios proyectos técnicos, memorias, certificados, licencias u otros documentos.
Por eso, antes de iniciar una actuación conviene determinar qué trámites corresponden al inmueble y a la actividad. En este contexto, licenciasyproyectospromatec.es puede servir como referencia para abordar la relación entre proyectos técnicos, licencias y adecuación de establecimientos cuando una actuación afecta a las condiciones de funcionamiento de una actividad.
Esta planificación adquiere todavía más importancia cuando las reformas afectan a naves industriales en las que existen instalaciones eléctricas, maquinaria, almacenes, sistemas de ventilación, productos combustibles o procesos productivos. La documentación técnica debe reflejar las condiciones reales del establecimiento y las soluciones adoptadas.
Una nueva isla de reciclaje para el Eixample del Molí
La gestión de residuos constituye otro de los apartados incluidos en la modernización. El Eixample del Molí incorporará una isla de reciclaje con cinco fracciones, de acuerdo con las previsiones del Plan Local de Gestión de Residuos de Castelló de Rugat.
La infraestructura dispondrá de cerramiento y de un sistema de acceso controlado mediante llave manual. Su utilización estará dirigida a las empresas ubicadas en la zona y a los vecinos que residan en ella y participen voluntariamente en el sistema.
También se contempla la adquisición de nuevos contenedores destinados a envases ligeros y papel y cartón. A ello se añadirá información dirigida a las empresas sobre la correcta gestión de los residuos industriales, tanto peligrosos como no peligrosos.
La medida tiene una importancia práctica evidente. La separación y gestión adecuada de residuos reduce impactos ambientales y facilita que cada tipo de residuo reciba el tratamiento que corresponda. En el ámbito industrial, además, una correcta gestión evita acumulaciones innecesarias de materiales que, en determinadas circunstancias, pueden incrementar los riesgos existentes.
La protección contra incendios debe acompañar a la modernización industrial
Cuando se habla de modernizar un polígono industrial solemos pensar en cámaras, luminarias, puntos de recarga, jardines o contenedores. Sin embargo, la seguridad exige mirar también hacia las condiciones que pueden quedar ocultas tras una fachada renovada.
La importancia real de la protección contra incendios en la actualidad está precisamente en anticiparse a situaciones que pueden producir daños antes de que el incendio alcance una dimensión difícil de controlar. Extinción, detección, evacuación, sectorización y protección de elementos constructivos forman parte de una estrategia que debe adaptarse a cada actividad.
En una nave industrial no basta con colocar equipos contra incendios. Hay que determinar si su ubicación es adecuada, si están correctamente mantenidos y si las características del establecimiento han cambiado desde que fueron instalados. Una reforma puede ser el momento adecuado para revisar esas condiciones y detectar necesidades que anteriormente no existían.
Dos proyectos ya licitados y tres meses de ejecución
Las dos actuaciones han sido licitadas mediante procedimientos diferenciados. Las empresas interesadas en ejecutar las obras de El Molí disponen de plazo para presentar sus propuestas hasta el 7 de octubre, mientras que el correspondiente al Eixample del Molí finaliza el 13 de octubre.
Una vez adjudicadas y ejecutadas las actuaciones, el plazo previsto para las obras será de tres meses en cada polígono industrial. El calendario permitirá desarrollar las intervenciones de manera independiente, atendiendo a las características y necesidades de cada zona.
La planificación administrativa resulta especialmente relevante en proyectos que afectan a espacios empresariales en funcionamiento. Las obras deben compatibilizarse con el tránsito de vehículos, los accesos a las naves y la actividad diaria de las empresas, reduciendo en la medida de lo posible las interferencias durante la ejecución.
Castelló de Rugat apuesta por unos polígonos industriales más preparados
La inversión de 273.729 euros permitirá actuar sobre dos polígonos industriales mediante un conjunto de medidas que abarcan seguridad, iluminación, eficiencia energética, movilidad eléctrica, zonas verdes y gestión de residuos.
El Molí incorporará 12 cámaras, renovará 51 luminarias y 20 columnas y actuará sobre sus zonas verdes. El Eixample del Molí contará con nueve cámaras, sustituirá 57 luminarias, incorporará un punto de recarga semirrápida para vehículos eléctricos e híbridos y dispondrá de una nueva isla de reciclaje.
El valor de la actuación está precisamente en esa combinación. Modernizar un polígono industrial significa adaptar sus infraestructuras a las necesidades de las empresas que trabajan en él, pero también elevar las condiciones de seguridad y preparar los espacios para los cambios tecnológicos y ambientales que ya están transformando la actividad económica.
En este proceso, la protección contra incendios debe seguir ocupando una posición central. La incorporación de nuevas instalaciones, la evolución de las actividades empresariales y los cambios en el uso de las naves hacen necesario revisar periódicamente las condiciones de seguridad. La modernización de Castelló de Rugat supone, en este sentido, una oportunidad para avanzar hacia unas áreas industriales más eficientes, mejor equipadas y preparadas para responder a las exigencias actuales.
Con financiación del Ivace y mediante dos licitaciones independientes, Castelló de Rugat afronta así una intervención que va mucho más allá de una simple renovación estética. Los trabajos previstos buscan mejorar el funcionamiento cotidiano de El Molí y Eixample del Molí y consolidar unas infraestructuras industriales acordes con las necesidades presentes y futuras del municipio.

