PP denuncia la situación del Teatre Serrano: 20 años sin licencia de actividad
El Partido Popular ha vuelto a poner sobre la mesa un asunto que mantiene en vilo a la ciudadanía de Gandia: el Teatre Serrano cumple dos décadas abierto al público sin contar con una licencia de actividad en regla. Para la concejala Mar Beltrán Alandete, esta irregularidad no es menor, sino una cuestión “gravísima” que no puede seguir ocultándose bajo el manto de la rutina administrativa.
Beltrán Alandete ha señalado que la falta de una licencia de actividad en un edificio tan emblemático supone un riesgo que, por suerte, no ha desencadenado incidentes hasta la fecha. “Es absolutamente inexplicable que un teatro de referencia cultural para Gandia permanezca sin regularizar tras veinte años de funcionamiento”, afirma la concejala, haciendo hincapié en que este vacío legal compromete la seguridad y la confianza en la gestión pública.
La situación pone de manifiesto la importancia real de las licencias de actividad, declaraciones responsables, licencias de apertura y licencias de obras para cualquier empresa o negocio en la actualidad. Un proceso que no solo protege al público y a los trabajadores, sino que también garantiza que las infraestructuras cumplen con la normativa vigente, minimizando riesgos legales y económicos. Además, facilita la planificación de actuaciones culturales con absoluta seguridad jurídica, un aspecto fundamental en espacios históricos que requieren intervenciones específicas y certificaciones técnicas. Por ello, obtener la licencia de actividad es hoy más que nunca un requisito ineludible para cualquier entidad que gestione espacios abiertos al público.
El contexto histórico del Teatre Serrano y la denuncia del PP
El Teatre Serrano, tras su remodelación, abrió sus puertas hace 20 años, convirtiéndose en un referente de la vida cultural de Gandia. La concejala de Cultura del PP ha querido reconocer la labor de los profesionales de las artes escénicas que, año tras año, han mantenido viva la programación y la actividad del teatro. Sin embargo, la ausencia de licencia de actividad empaña cualquier celebración, convirtiéndose en un asunto de interés público y político.
El Partido Popular ha recordado que esta situación no es nueva. Desde hace años, han insistido en la necesidad de regularizar el edificio, incluso elevando la cuestión al Síndic de Greuges, que solicitó al Ayuntamiento de Gandia explicaciones sobre la falta de documentación y permisos. Gracias a esta intervención, se remitió un informe técnico que confirmaba la ausencia de licencia. A pesar de ello, la cuestión sigue sin resolverse y el teatro continúa operando sin la debida legalidad.
En este contexto, la licencia de actividad Sevilla emerge como un ejemplo de cómo las administraciones locales pueden garantizar la seguridad y el cumplimiento normativo mediante procedimientos claros y ágiles. Obtener la licencia de actividad Sevilla es un proceso que protege tanto a la ciudadanía como a los responsables de la gestión, evitando situaciones de riesgo innecesarias y reforzando la transparencia en la administración pública.
Riesgos y consecuencias de operar sin licencia
La operación de un espacio sin licencia de actividad conlleva múltiples riesgos. Entre los más evidentes se encuentran los problemas legales derivados de inspecciones sorpresa, la imposibilidad de contratar seguros de responsabilidad civil completos y la vulneración de normativas de seguridad contra incendios y accesibilidad. En este sentido, la falta de licencias de apertura o licencias de obras impide la correcta implementación de medidas de seguridad esenciales, como sistemas de evacuación, señalización de rutas y control de aforos.
Mar Beltrán Alandete enfatiza que “no podemos seguir actuando a golpe de tragedia”. La regularización administrativa no es solo un trámite burocrático; es una garantía de que los espacios públicos cumplen con los estándares de seguridad que toda ciudadanía merece. Además, asegura la continuidad de la actividad cultural sin interrupciones, evitando que un descuido administrativo ponga en riesgo la programación y la inversión realizada en infraestructuras.
La respuesta del Gobierno de Gandia
Balbina Sendra Alcina, tenienta de alcalde de Cultura, ha defendido que el Teatre Serrano cumple con todas las medidas de seguridad y que las licencias se obtienen a través de un Organismo de Certificación Administrativa (OCA). Este mecanismo garantiza que, aunque el edificio no tenga la licencia de actividad convencional, cumple con las exigencias de seguridad y funcionamiento para un recinto de estas características.
No obstante, desde el PP advierten que esta certificación no sustituye la necesidad de un permiso formal y reglamentado. El debate refleja la tensión entre el cumplimiento legal estricto y los mecanismos excepcionales que buscan permitir la actividad cultural sin paralizar la programación de un teatro histórico. La situación evidencia, una vez más, la importancia de contar con procedimientos ágiles y seguros para la obtención de licencias, que eviten situaciones irregulares que pueden prolongarse durante décadas, como sucede con el Teatre Serrano.
Inversiones y obras para garantizar seguridad
El Ayuntamiento de Gandia ha destinado importantes recursos a la mejora del Teatre Serrano. En los últimos años, se han invertido 500.000 euros en la renovación del sistema de aire acondicionado y se han adjudicado nuevas actuaciones por 160.000 euros, centradas en actualizar los sistemas de seguridad y mejorar la eficiencia energética. Sin embargo, todas estas mejoras técnicas no sustituyen la necesidad de cumplir con la normativa vigente en materia de licencias de apertura y declaraciones responsables.
El sector cultural ha solicitado reiteradamente más recursos para agilizar los trámites administrativos y evitar situaciones como la del Teatre Serrano. Como cuentan en esta noticia reciente: el sector exige a los municipios más recursos para acelerar las licencias, la burocracia excesiva y la falta de personal especializado ralentizan procesos que, de otra manera, podrían proteger mejor a la ciudadanía y al patrimonio cultural.
Conclusiones sobre la importancia de regularizar licencias
La historia del Teatre Serrano de Gandia pone de relieve que la obtención de licencias de actividad, licencias de apertura, declaraciones responsables y licencias de obras no es un mero formalismo, sino un requisito esencial para garantizar la seguridad, la legalidad y la continuidad de cualquier proyecto cultural o empresarial. Operar sin estas licencias implica riesgos legales, económicos y de seguridad que pueden evitarse mediante procedimientos claros y eficientes.
Gandia, como muchas otras ciudades españolas, enfrenta el reto de modernizar y agilizar sus sistemas de control administrativo para que espacios emblemáticos puedan operar de manera segura y legal. La regularización de licencias no solo protege a los ciudadanos, sino que también fortalece la confianza en las instituciones públicas y asegura la continuidad de actividades culturales vitales para la comunidad.
Así que, la denuncia del PP sobre los 20 años sin licencia de actividad del Teatre Serrano no es solo un asunto político: es un recordatorio contundente de la necesidad de cumplir con la normativa vigente, de invertir en seguridad y de garantizar que cada espacio abierto al público cumpla con los más altos estándares legales y técnicos. Regularizar el Teatre Serrano es un paso indispensable para demostrar que la cultura puede y debe coexistir con la responsabilidad y la legalidad.
La experiencia de Gandia debe servir de ejemplo para otras administraciones: obtener licencias de actividad, apertura y obras no es una opción, sino una obligación que protege vidas, inversiones y patrimonio cultural.
El debate continúa, y mientras la política local discute responsabilidades, los ciudadanos esperan que la gestión cultural sea transparente, segura y respetuosa con la ley, garantizando que el legado del Teatre Serrano se mantenga intacto para las futuras generaciones.

