Cierran una sociedad gastronómica histórica de Bilbao por compartir acceso con viviendas
En un hecho que ha sacudido a la escena gastronómica de Bilbao, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) ha confirmado el cierre de la histórica Sociedad Gastronómica Recreativa Euskalduna, ubicada en la entreplanta de un edificio en la calle Euskalduna nº 3, debido a que su actividad carecía de licencia y no cumplía con los requisitos urbanísticos establecidos por el Plan General. Este fallo pone de relieve, una vez más, la importancia de contar con licencias de actividad, declaraciones responsables y licencias de apertura o de obras para cualquier negocio, incluso aquellos con décadas de funcionamiento.
La resolución judicial y sus antecedentes
La sentencia del TSJPV, fechada el 13 de enero de 2026, desestima el recurso de apelación de la sociedad y ratifica la decisión del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo nº 3 de Bilbao. El conflicto comenzó con una resolución municipal en febrero de 2021 que ordenaba el cierre inmediato de la sociedad gastronómica, seguida de otra resolución de Alcaldía en abril de 2021 que rechazaba el recurso de reposición. La administración local justificó estas medidas como un intento de restablecer la legalidad urbanística, dado que el txoko funcionaba sin cobertura legal y no era posible otorgarle licencia por no cumplir los requisitos de acceso independiente.
Este caso evidencia la necesidad de que los negocios no subestimen los requisitos legales y urbanísticos. La ausencia de licencias adecuadas puede llevar al cierre definitivo, sin importar los años de operación o la tolerancia municipal previa. Contar con una licencia de actividad clara y vigente se convierte en un escudo protector frente a sanciones y cierres forzosos.
La defensa de la sociedad gastronómica y los argumentos judiciales
La sociedad sostenía que operaba desde 1974 y alegaba que el Ayuntamiento había permitido su funcionamiento durante décadas, incluso autorizando obras menores en los baños en 2015. Además, argumentaban que existió una licencia que se había extraviado y que el pago de tasas e inspecciones municipales demostraba que la actividad era conocida y tolerada.
Sin embargo, el TSJPV respalda la resolución previa, destacando que «lo cierto y no lo niega la propia parte actora es que el txoko nunca ha tenido licencia para su actividad». La sentencia recuerda que en 1987 ya se denegó expresamente la licencia y que dicha resolución no fue recurrida, quedando firme. Esto demuestra que ni el tiempo de operación ni la presunta tolerancia del consistorio sustituyen la obligación de contar con permisos y licencias legales.
La carga de la prueba y la importancia de la documentación
El tribunal subraya que correspondía a la sociedad probar que existió una licencia de actividad, considerando insuficiente la prueba aportada basada en el testimonio de un socio y en la presunción derivada del pago de tasas. Para el TSJPV, el pago de tributos y el funcionamiento prolongado no sustituyen al otorgamiento expreso de una licencia. La sentencia resalta que «el incumplimiento de la carga de probar tiene consecuencias cuando las dudas existentes sobre la realidad de un hecho no son despejadas».
Este punto es crucial para cualquier empresario: sin documentación oficial, las alegaciones sobre permisos previos carecen de validez ante un tribunal. La licencia actividad y demás permisos son esenciales no solo para cumplir la normativa, sino también como evidencia frente a reclamaciones legales.
El principio de confianza legítima no protege actividades sin licencia
El TSJPV también desestima la posibilidad de aplicar el principio de confianza legítima para mantener abierta la sociedad gastronómica. La inactividad de la administración no puede interpretarse como autorización tácita cuando existe un acto expreso de denegación. Por tanto, los negocios no pueden asumir que la tolerancia municipal prolongada equivale a legalidad.
Esto refuerza la necesidad de que todas las empresas verifiquen constantemente su situación legal. La ausencia de revisiones periódicas o de actualización de licencias de apertura y obras puede derivar en cierres inmediatos.
Requisitos urbanísticos y el acceso independiente
Otro de los factores determinantes del fallo judicial es que el local carece de un acceso independiente respecto de las zonas residenciales del edificio, un requisito indispensable según el Plan General. Esta circunstancia impide la regularización de la actividad y pone de relieve cómo el incumplimiento de normas urbanísticas puede ser tan crítico como la falta de licencias.
El cumplimiento de las normativas locales y estatales no solo protege al propietario del negocio, sino también a los vecinos y usuarios del edificio, evitando conflictos legales, riesgos de seguridad y sanciones económicas.
Consecuencias económicas y legales del cierre
La resolución impone, además, a la sociedad recurrente las costas del procedimiento en segunda instancia, con un límite de 1.000 euros. Esta sanción económica, aunque limitada, añade un impacto financiero a la pérdida de ingresos y reputación que genera el cierre de un negocio histórico. Las consecuencias de operar sin licencias son, por tanto, tanto legales como económicas, y afectan directamente a la viabilidad y continuidad de la actividad empresarial.
Lecciones para otros negocios y la importancia de la legalidad
El caso de la Sociedad Gastronómica Euskalduna ofrece una lección clara: la historia y prestigio de un negocio no eximen del cumplimiento de la legalidad vigente. Hoy más que nunca, la importancia de contar con licencias de actividad, declaraciones responsables, licencias de apertura y licencias de obras es vital para la supervivencia de cualquier empresa. Estas autorizaciones son la garantía de que la actividad cumple con la normativa urbanística, de seguridad y de higiene, evitando riesgos legales que pueden derivar en cierres permanentes.
Asimismo, los empresarios deben mantener una documentación completa y actualizada de todos los permisos, asegurando que cada modificación o ampliación del negocio cuenta con la aprobación correspondiente. La correcta gestión administrativa y urbanística no es un trámite menor; es un factor estratégico de protección y consolidación de la actividad empresarial.
La legalidad como prioridad innegociable
El cierre de la Sociedad Gastronómica Euskalduna es un recordatorio contundente de que, en el mundo empresarial, la tradición y la tolerancia administrativa no sustituyen la legalidad formal. Las licencias de actividad, las declaraciones responsables, y las licencias de apertura y obras son imprescindibles para operar sin riesgo de sanción. Para cualquier empresario o gestor, la prioridad debe ser asegurar que su negocio cumple con todos los requisitos legales, urbanísticos y de seguridad, protegiendo así tanto su inversión como la continuidad de la actividad.
Así que, este caso demuestra que la falta de cumplimiento con las normativas y la ausencia de licencias no son meros formalismos, sino elementos esenciales para la supervivencia de cualquier negocio en el entorno legal actual.

