Ultimátum a empresa de Langreo por malos olores: medidas antes de la clausura

Ultimátum a empresa de Langreo por malos olores: medidas antes de la clausura

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Ultimátum a empresa de Langreo por malos olores: medidas antes de la clausura

El Ayuntamiento de Langreo ha emitido un ultimátum contundente a la empresa de reciclaje de plásticos Naeco Recycling, ubicada en el polígono industrial de Valnalón, tras detectar que las calles de La Felguera vienen soportando malos olores persistentes durante los últimos dos años. El plazo otorgado para ejecutar las medidas correctoras es de apenas dos meses, y de no cumplirse, se procederá a la clausura inmediata de la actividad. Este escenario pone de manifiesto la importancia real de contar con licencias de actividad, declaraciones responsables, licencias de apertura y licencias de obras, así como cumplir estrictamente con la normativa vigente.

Licencias de actividad y declaraciones responsables: clave frente a sanciones

El caso de Langreo evidencia cómo una licencia de actividad no es un mero trámite administrativo, sino un instrumento esencial para garantizar la seguridad, la salud pública y la protección ambiental. La resolución municipal subraya que la empresa debe ajustarse a los términos de la licencia de apertura concedida en 2019, y que cualquier modificación sustancial de la actividad sin la autorización pertinente constituye una infracción grave. La combinación de declaraciones responsables y licencias correctamente tramitadas permite a los negocios operar con seguridad jurídica y evita riesgos legales innecesarios.

Medidas correctoras detalladas: dos meses para cumplir

La notificación municipal establece que la empresa tiene un plazo de audiencia de diez días para alegar y presentar documentación que justifique su situación. Posteriormente, deberá adoptar, en un máximo de dos meses, las medidas señaladas por el Servicio de Medio Ambiente. Entre ellas, se incluyen:

  • Realizar un diagnóstico inicial para identificar las fuentes de emisión de olor y su intensidad.
  • Controlar la recepción y almacenamiento de plásticos: zonas cubiertas, ventilación forzada y drenaje adecuado.
  • Optimizar los procesos de lavado y secado: cubrir tanques, canalizar gases a biofiltros, minimizar detergentes con alto potencial odorífero, circuito cerrado de agua y limpieza frecuente de filtros y tanques.
  • Tratar aguas residuales y lodos: plantas físico-químicas y biológicas, ventilación conducida a biofiltros, retirada frecuente de lodos y mantenimiento del sistema aireado.
  • Extrusión y aglomerado: encerrar extrusores, canalizar gases a filtros, regular temperatura de extrusión e instalar sistemas de aspiración localizada.
  • Reducir olores mediante scrubbers en zonas de lavado y secado de plásticos domésticos.

Estas medidas, además de proteger el medio ambiente, permiten que la actividad industrial cumpla con los requisitos de una licencia apertura actualizada y evite sanciones económicas o clausuras.

Organización y seguimiento: protocolo ambiental integral

La resolución municipal también obliga a implementar un plan de mantenimiento preventivo que incluya conductos, filtros y ventiladores, así como protocolos diarios de limpieza, registro de quejas y monitoreo de olores. Además, se solicita capacitar al personal en buenas prácticas ambientales y mantener una rotación ágil del material. El objetivo es minimizar los riesgos de contaminación y garantizar el cumplimiento de las normativas. Este enfoque integral demuestra la relevancia de cumplir normativas estrictamente para proteger tanto a la población como al entorno.

Modificación sustancial sin autorización: riesgos legales y ambientales

Los técnicos municipales detectaron que la empresa había ampliado su ocupación inicial de una nave a cinco, incrementando notablemente la cantidad de materia prima procesada. Esta modificación sustancial de la actividad se realizó sin comunicarla ni solicitar la licencia correspondiente, lo que vulnera las disposiciones legales y ambientales. El efluente generado, oscuro y maloliente, representa un riesgo grave para la salud y el medio ambiente, contaminando suelos y aguas subterráneas si no se gestiona adecuadamente.

Emisiones y control de olores: un reto técnico

Los procesos de lavado y secado térmico producen emisiones gaseosas y olores derivados de la degradación de la materia orgánica y la liberación de compuestos atrapados en los polímeros. La empresa no contaba con equipos adecuados de captación, generando emisiones difusas y lixiviados que, de no tratarse correctamente, amplifican los riesgos ambientales. La experiencia demuestra que la correcta instalación de sistemas de ventilación, biofiltros y scrubbers es fundamental para cumplir la normativa y evitar sanciones graves.

Nueva instalación sin licencia: incumplimiento y sanción

Se detectó una nueva instalación anexa a la nave principal, sin que se hubiera solicitado la correspondiente licencia de instalación ni realizado la comunicación a la administración. Este incumplimiento refleja la necesidad de planificar cada modificación de la actividad dentro del marco legal, evitando así la apertura de expedientes sancionadores y la posible clausura inmediata. El respeto a la normativa y a las licencias vigentes es esencial para operar sin interrupciones y garantizar la seguridad de la comunidad.

Procedimiento sancionador: consecuencias legales

Como consecuencia de estos incumplimientos, el Ayuntamiento ha iniciado un procedimiento sancionador contra Naeco Recycling. Las infracciones señaladas incluyen:

  • Ejecutar modificaciones sustanciales de la actividad sin modificar la licencia correspondiente.
  • Obstaculizar la labor de inspección y control de la administración o de organismos ambientales.
  • Generar riesgos graves para la salud y el medio ambiente mediante la emisión de efluentes mal gestionados.

Las sanciones pueden incluir multas económicas, obligaciones de restauración ambiental e incluso el cese definitivo de la actividad. Este caso subraya, de manera concluyente, la necesidad de contar con licencias y permisos al día, y de implementar medidas correctoras cuando se detectan riesgos.

La importancia de cumplir con la legalidad vigente

El ultimátum a la empresa de Langreo por malos olores sirve como recordatorio para todas las empresas de que las licencias de actividad, declaraciones responsables y licencias de obras no son un mero formalismo. Constituyen herramientas esenciales para operar dentro de la legalidad, proteger la salud de la comunidad y garantizar la sostenibilidad ambiental. Ignorar estas obligaciones no solo compromete la continuidad del negocio, sino que también pone en riesgo la reputación y la seguridad de todos los implicados.

Por ello, es crucial que las empresas planifiquen correctamente cada modificación de su actividad, mantengan actualizadas todas sus licencias y adopten protocolos estrictos de control ambiental. Solo así podrán garantizar una operación segura, eficiente y conforme a la normativa vigente.

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